4 de agosto de 2006

Pasando

Ayer estuve mirando mis manos. Las miré durante mucho tiempo sin apenas parpadear, y pude reconocer el paso del tiempo en cada una de sus líneas, sus arrugas y sus lunares. Ha pasado mucho tiempo, me he hecho mayor y mis manos comienzan a reflejarlo. Me detuve durante mucho tiempo en las dos cicatrices. Siempre pensé que curarían mejor, que se notarían menos... como las cicatrices del alma de las que tantas veces hablamos.
En la palma, la línea de la vida vuelve a estar truncada a pesar del intento de años atrás para unirla y hacerla muy larga emulando al héroe... esa sí que cicatrizó...
Me gustan mis manos. No porque sean bonitas ni bien hechas, me gustan porque comienzan a ser un espejo de la vida, de mi vida.
Besos, hoy recupero una sana costumbre:
Lo que sonaría si tuviese un iPod: Equinox (John Coltrane)

7 comentarios:

Madame M dijo...

Si la cara es el espejo del alma y todos acabaremos teniendo la que nos merecemos, con las mnaos ocurre algo parecido. Ojalá tengas siempre las manos que te mereces (y, créeme, es un buen deseo). Besinhos, meu neña (¡toma mezcolanza linguística!)

Cecil dijo...

Yo tengo cicatrices en número incontable, pequeñitas por suerte, pero ya no recuerdo de dónde salieron. Y un meñique que tras una fractura dejó de ser hermano gemelo para convertirse en primo lejano del otro. El pobre se convirtió en una seña de identidad inconfundible.

No puedes quejarte, Norma, tienes un bonito espejo donde mirarte.
Pero no intentaría leer en ellas, seguro que el futuro está lleno de faltas de ortografía.

Besos en la mano (con reverencia incluída).

Cecil dijo...

Por cierto, me alegro de que hayas recuperado la costumbre del iPod. Espero que no sea una indirecta para que los que nos pasamos por aquí hagamos un bote para comprártelo...

jenny jirones dijo...

"Hoy son las manos la memoria.
El alma no se acuerda, está dolida
de tanto recordar. Pero en las manos
queda el recuerdo de lo que han tenido..."

Sigue: http://www.avantel.net/~eoropesa/poesia/psalinas1.html

Aunque sea un empalagosillo del 27, este es muy bonito y tú me lo recordaste con tu precioso texto.

Alfredo dijo...

Mis manos tienen memoria de pianista y callos de intentar acariciar una guitarra con cuerpo de mujer -nunca se deja-.

Coltrane... (si hay que hacer un concierto para comprarte el ipod se hace, verdad De Mille?, jeje)

Cecil dijo...

El pretexto es lo de menos, a ver si termino con mi maldición... ¿o con mi miedo a un exorcismo, quizá?

Madame M dijo...

Me he acordado de tí escuchando esta canción.
http://www.youtube.com/watch?v=-6jU07AL2Z0
Sñolo era eso.
Un beijo.