16 de octubre de 2006

Un poquito de delicadeza

... por favor, señores médicos y enfermeras de la sanidad pública. No se puede (ni se debe)alarmar al paciente que, de pasada, les muestra una pequeña dolencia que lleva mucho tiempo ahí, que no duele ni crece ni mengua ni ná... no se puede empezar a dar voces y DIAGNOSTICAR SIN NI SIQUIERA EXPLORAR cosas que son palabras mayores, pedir un montón de pruebas (que por otro lado son carísimas para todos los ciudadanos) y decirle al paciente (que se seca los mocos y las lágrimas) que ahora debe esperar un mes para saber los resultados. ¿Y saben por qué? porque el paciente de turno al borde del colapso se irá a la sanidad privada y en una semana tendrá unos nuevos resultados, mil pruebas hechas y unos cuantos cientos de euros gastados... ¿para nada? no, no señor, para arreglar el estropicio del médico de turno... no hubiera sido necesario pero cuando no hay valeriana, ni valium ni nada parecido que calme el ataque en cuestión... bien vale una tarjeta de crédito...
En fin, hoy no quiero ver ni en pintura al médico de turno... porque no puedo callarme, porque le pártiría la boca y me quedaría tan ancha... tal vez comience poniendo una queja...
Buena tarde a todos... ¡cuidense!
Lo que sonaría si tuviese un iPod: algo suavecito para que se me quite el mal humor...

1 comentario:

Madame M dijo...

Si por lo menos fuesen House, que te cura mientras te ignora o putea... Estamos entrando, por culpa de algunos facultativos, en la etapa de las segundas opiniones. Seguro que tiene usted una dolencia benigna, por lo que he leído, y algún degenerado con un día de perros la ha pagado con usted. En mi caso he oído de todo: que si mis miomas son hereditarios, que si no lo son, que si que me vuelva a operar, que si no, que si son psicosomáticos... Es más, me tuvieron un año haciéndome creer que tenía hongos y resulta que me los quitaron con antibióticos en la operación: ¿hongos con antibióticos? No soy doctor, pero hay cosas que sí sé. Ergo: no eran hongos. Total: tranquilícese y no se alarme, que hijos de perra los hay en todas las profesiones. Yo he lidiado con unos cuantos y aquí estoy.