2 de noviembre de 2006

De visita


Hoy me voy de visita a ver una biblioteca particular. Ya he sabido algunos títulos... estoy nerviosa, no sé lo que me voy a encontrar... ¿cuánto tiempo podré estar allí? ¿me dejarán volver otro día...? bufff...
Ojalá tuviese todo el dinero del mundo...
Besos, buen día.
Norma
Lo que sonaría si tuviese un iPod: Sina (Djavan)

4 comentarios:

Cecil dijo...

Qué emoción... no hace mucho estuve en casa de un tipo, muy simpático por cierto, que para costearse no sé qué viaje a no sé dónde, vendía casi todos sus libros... al MÓDICO precio de 1€... no era un gran bibliófilo pero pude llevarme unos cuantos ejemplares interesantes... hoy me arrepiento de no haber estado allí otro cuarto de hora buscando, claro...

Disfrute, siempre hay libros que cuentan más de una historia, y la más interesante no siempre es la que tienen escrita.

jenny jirones dijo...

Gracias por la felicitación. Además de todo, es usted detallista, pour dieux!
Cuando una casa tiene tantos libros siempre pienso en el principio de El palacio de La Luna de Paul Auster y de aquel tipo que construía sus muebles con las cajas de libros, que eran su única herencia.
Que no tiemblen las piernas con las primeras y antiguas ediciones: las palabras, por viejas, no son más sabias.
Muchos besos agradecidos.

Madame M dijo...

Mi paterno se está construyendo una pequeña biblioteca con tropocientos mil ejemplares que ha acumulado a lo largo de su vida. Algunos tienen puesto el plástico todavía, pero ni loco se desprende de ellos. Recuerdo a mi madre decir, allá por los ochenta, que ni de blas le pasaba ella el plumero a toda la colección. Y así se quedaron, con más polvo que otra cosa. Mi materna es muy sabia, y yo también: nunca le quito el polvo a nada.

Anónimo dijo...

¡Qué envidia me dais todos con tantos libros y bibliotecas! Yo no tengo ni biblioteca ni nada que se le parezca, precisamente por culpa de tirar tanto de la biblioteca municipal. Cuando un libro me gusta mucho es un problema, porque tengo que devolverlo y entonces pienso que me gustaría haberlo comprado, pero ya es demasiado tarde, porque para qué voy a comprar un libro que ya he leído.