1 de diciembre de 2006

De cómo la princesa se impermeabilizó

... porque tanta sensibilidad no trajo más que problemas. Un poco menos poético, bastante más feliz. Algo siempre queda, porque a ver cómo se saca uno de encima tantos años de lloriqueos y emociones descontroladas.
Hoy ya ha pasado bastante tiempo, y se puede diagnosticar con un margen mínimo de error... mucho mejor... muchísimo mejor

Lo que sonaría si tuviese un iPod: Birdland (Weather Report)

1 comentario:

Madame M dijo...

Deje algún agujerillo controlado en el impermeable, no sea que alguna emoción que valga la pena se quede fuera. Ya sabe que algunos spams son divertidos, aunque el resto no merezcan la pena.