7 de marzo de 2007

Aunque el mundo mira hacia adelante...

... el cielo llora sin parar.
Yo lloro también, y soplo, como el viento, en mis heridas.

Lo que suena en el iPod: The man I love (Billie Holiday)

6 comentarios:

Madame M dijo...

Pues el soplo más sanador es el que pueda salir de su boca... Claro que, si necesita refuerzos, aquí tiene dos pulmones nicotínicos. Yo también la quiero mucho. Es usté una señora.

ani dijo...

Espero que el viento de ayer se llevara consigo muchas cosas que necesito olvidar para poder empezar, sana y sin rencores. Justo ayer, en los juzgados, firmé algo muy importante, crucial, diría yo, para que mi vida comience de nuevo. Y no he llorado. Solo ese viento y yo sabemos lo que eso significa.

Cecil dijo...

Hay cosas que el viento no puede arrastrar por mucho que sople (con el cristal de la ventana de mi baño... sí pudo, qué frío ahora pa duchase, madre) , y entonces hay que tirar de casta y soplar uno mismo. La auténtica porquería, la peor, no es la que queda a merced del huracán, si no la que se mete entre las uñas de la mente y no sale si no la sacamos...

Aquí y ahora luce el sol, ani, espero que tu proceso climatológico interior siga por el mismo camino.

Davidik dijo...

Yo me fio más de nuestros propios soplidos (aquí también teneis dos pulmones para lo que querais) que en el viento del otro día. El muy cabrón se llevó a mi abuela, contra el suelo. La pobre que ha quedado hecho un cristo, pero podría haber sido mucho peor.
Ani, que siga soplando a favor ese viento interior.

a corderetas con mi alma dijo...

Aquí sopla mucho viento (como en Zaragoza), pero lo que tengo yo es un huracán que viene, me revuelve,arrasa con lo que puede y se larga...Uno tras otro. Mis pulmones, aunque pequeños, están sanos (eso espero). Es lo único que puede ofrecerle a usted de momento. Un besico maño.

Alfredo dijo...

Sople, Norma, sople... aunque las cicatrices sólo llegan tras una buena cura con lo único que dice que borra las heridas: el alcohol (visita mi flog hoy, jajajaja)

Besos¡¡¡

P.D. En Grao canté mi café sin Norma, y no suena igual... la próxima vez tendrás que venir