5 de noviembre de 2008

Adicción (mala)

... y lo veo ahí encima de la mesa e intento controlarme. No puedo, no puedo. Venga, sólo una vez y no lo volveré a mirar hasta al menos dentro de 2 ó 3 horas. De verdad. ¿Qué? no, no estoy enganchada, ¿por qué iba a estarlo? ¿porque llevo media vida pendiente de ello? a ver, ¿por qué me vuelvo a enganchar otra vez? soy débil, débil, débil... y tonta, ¿verdad? ya, ya lo sé. No me machaques más... ¿Cómo? ¿pasar un día entero sin verlo? imposible, no puedo, no podría. ¿Por qué me haces esto? ¿por qué lo das todo y luego me lo quitas de golpe? ¿Qué tipo de mujer crees que soy? Venga, un poquito solo. Una vez, dos, tres... me encuentro mal... ¿sobredosis?


Ps.: no, no estoy dejando de fumar.


[EDITO 2 horas después: me siento como un perrillo abandonado...)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me pasa con el correo electrónico, y con la foto de Hugh Laurie: los miro cada diez minutos.

Madame M

A corderetas con mi alma dijo...

¿Esta segura de que es mala? Todas las cosas llevadas hasta los extremos pueden ser malas, pero... no sé, mientras no hagan daño a su salud física o mental, yo le llamaría placer. Otra cosa es que le haga daño a los demás... Sí, eso tiene otro nombre, jajaja.
PD: ¿Tiene los ojos de perrillo abandonado? Porque si no, tampoco cuenta...

Cecil dijo...

¡Ay amiga! ¿Quién le manda poner una foto mía en la mesa del salón?

Sea lo que sea, no se me acongoje, pues está en la naturaleza humana el terminar cansándose de las cosas. Si no, míreme a mí, tantos años luchando con mi espada en el mundo del heavy metal para terminar renegando del cuero y las tachuelas.

Twisted angel dijo...

Y qué es, entonces????


Mil besos, guapa!!!!!!!