25 de diciembre de 2008

Tres años...

... sin la mujer de la sonrisa eterna. Por eso el mundo es un poco menos dulce.

5 comentarios:

a corderetas con mi alma dijo...

Las sonrisas eternas no deberían desaparecer nunca. Pero es ley de vida. Y la vida no hace las distinciones que, en ocasiones, nos gustaría.
Un besico gordo.

Anónimo dijo...

En eso tiene toda la razón...


Qué tal estos días? Bien?

Millones de besos, preciosaaaaa!!!!!!


Twisted angel

Anónimo dijo...

Si es eterna, es eterna... Es lo que tiene...

Y más besos...

M

Cecil dijo...

Castañas. Las sonrisas eternas son eternas por algo, como todo lo eterno. Y no sé si lo dijo alguien o es sabiduría popular, pero nada desaparece mientras no se olvide.

Así que practique sin miedo "el sabio delito que es recordar", que diría Silvio, y deje que aquella sonrisa le provoque a Vd. otra ahora, en el presente, y Vd. facilite luego otra, y otra, y se encadenen así cientos de miles. Por pedir que no quede, y por sonreir menos.

Un beso gordote.

A corderetas con mi alma dijo...

Mmmm, Cecil.... Plas, plas, plas.
Genial.