19 de febrero de 2009

Déjame llevarte las maletas (1). La fuga

Ella preparó la fuga perfecta. A partir de esa noche ya nada volvería a ser igual, su mundo se pondrá patas arriba por un montón de razones que sólo ella conoce.
No puede irse lejos, simplemente no puede.
Así que mañana se escapará de su vida para siempre, sin vuelta atrás, aunque las caras, los lugares y las sonrisas sigan siendo las mismas. Romperá con todo lo que recibió hasta llegar aquí sin cambiarse de ciudad, sin cambiar de trabajo y sin dejar de pasear por las mismas calles. Empieza su vida desde cero, pero en el mismo escenario.
Su estrategia es sencilla, todo lo conocido hasta ahora se volverá de repente desconocido. Dejará de hablar con las personas que hasta hoy eran cercanas, dejará de besar, conocerá gente nueva, hablará con ellos y les besará también.
Imagínate lo extraño que nos parecerá todo esto a las personas que compartimos algo con ella en algún momento de su vida. La de ahora, digo. De repente actuará como si no nos hubiese conocido nunca, y sólo volverá a acercarse a los elegidos. A aquellos que pasen a formar parte de su nuevo universo.

Y todo esto lo sé porque sólo yo he recibido una carta de despedida: fue bonito llegar hasta aquí. Te echaré de menos.

2 comentarios:

A corderetas con mi alma dijo...

A veces me gustaría poder hacer eso, dejar mi vida atrás sin cambiar de escenario. Otras, le llevaría la maleta al valiente que lo hiciera y le aplaudiría la decisión.
Pero, ¿no somos lo que somos por lo que hemos vivido y con quién lo hemos hecho?
Mis certezas desayunan dudas...

Twisted angel dijo...

Estoy con "A corderetas con mi alma"...


Muchísimos besos, wapísima!!!!!!!