29 de abril de 2009

Des-ilusión

Claro, el día después es lo que tiene. ¿Puede haber algo peor que la desilusión y el hastío? hombre, sí. Claro. Hay mil cosas peores, pero no vienen al caso.
Y con la desilusión llega también el sentirse un poco gilipollas. Pensar en la cantidad de tiempo y esfuerzo perdidos.
Pero es en realidad el hecho de haber perdido esa ilusión lo que mas duele. Qué pena, qué triste, no? se queda uno así como vacío...

3 comentarios:

A corderetas con mi alma dijo...

Preocupada me hallo.
Ha llegado el hastío... qué jodienda de palabra.
Anímese si puede. Y si no, ya sabe, el tiempo lo cura todo (no me mande a tomar viento, que no sñé qué decir en estos casos).
Un besico y un abrazo terapeútico.

Jenny jirones dijo...

Ni idea tengo de cual es el motivo, ni después de qué es el día después.
Lo único que te puedo garantizar, sweet norma, es que el día después del día después es mucho más tranquilizador: siempre hay fuerzas para crear otro día X, y enfrentarse a todos los después que puedan llegar.

Un besote.

Anónimo dijo...

Yo tampoco sé de que habla, pero piense que si después de la desilusión llega el alivio, a lo mejor lo que le ha pasado era lo mejor que le podía pasar... hasta del hastío se cansa una, se lo digo por experiencia. Además, vamos a morir todos de gripe porcina, así que... :-)

M