4 de junio de 2009

A cero por hora

Hoy celebro uno de mis días especiales. Hoy es el día del "despacio". No he podido levantarme a la hora, y he perdido el autobús porque lo hice todo demasiado despacio. Vine en coche más bien despacio y subí por las escaleras, pero despacio.
Que la celebración del día del "despacio" te pille en día laborable es una putada. Porque aquí no me entienden, claro. A ver cómo explico yo que sí, que voy a hacer la montonera de cosas que tengo pendientes, pero despacio...
Así que ahora, despacito, me voy para mi casa. A dar rienda suelta a la lentitud, a elevar la parsimonia a los altares, a arrastrar los pies por el pasillo y a dejarme caer lentamente en el sofá. A dar y recibir besos lentos, y caricias lentas, a fumar un cigarro lentamente.
Y así, lentamente, recuperaré la energía perdida, que debe estar, por lo menos, donde está el sol en esta bendita ciudad.

3 comentarios:

A corderetas con mi alma dijo...

Vaya, yo voy también al ralentí hoy. La diferencia es que como estoy de baja, yo sólo le rindo cuentas a quien vive conmigo (y por lo visto a mi madre, que se ha puesto pesadita).
Descanse con lentitud también.
Un besico

Cecil dijo...

Esto me recuerda un corto que vi hace tiempo, a ver si lo encuentro por la güeb.

Je. Aquí está:


http://www.armandodelrio.com/Corto.aspx

Norma dijo...

Cecil, qué bueno ;-)