5 de abril de 2010

Desintoxicación

He empezado un periodo de desintoxicación y de los largos. Aprendo nombres de terapias imposibles, y disfruto en interminables sesiones de masajes, sales, aceites y dolor. A veces duele, y mucho.
Pero me siento bien, y aprovecho para limpiar de paso la mente, devolverle el blanco del papel y buscar la inspiración en otros sitios. También hago limpieza en el corazón. Y créanme que me siento más ligera. Al final será cierto eso de que cuerpo y mente deben estar en equilibrio. Una cosa lleva a la otra y me siento bien, me siento francamente bien...

2 comentarios:

A corderetas con mi alma dijo...

Guau! Eso sí que debe de ser bueno!

Tiene razón, mi querida Norma. Según Maritornes tiene "más razón que un santo". El día que se me equilibre todo, igual hasta peso menos. Eso sí, ese día dejaré de llamarme "a corderetas con mi alma". No crea, poco a poco se va acercando...

Un abrazo terapéutico.

Anónimo dijo...

Limpia, limpia, limpia.. hay que hacer limpia... Y hay que empezar por lo que se ve, claro que sí :-)

M