7 de junio de 2010

Sí, sí, sí

Al final me he alquilado una preciosa casa blanca en Oia. Me voy, por fin y para siempre. Todavía no tengo muy claro qué voy a hacer, a qué voy a dedicar mi tiempo pero no me importa. He dado el paso y ya es suficiente.
He pedido que me llenen la casa de flores para cuando llegue, y que me pongan una botella de vino a enfriar. 
Va a ser perfecto porque en mi cabeza siempre ha sido perfecto. Paredes blancas y cielo azul. Sonrisa perpetua.
No admitiré visitas de momento, si no, todo esto no tendría sentido. De una manera u otra me pondré en contacto con quien sea menester, despacito, uno detrás de otro. Según me lo pida el cuerpo.
Ha llegado el momento de pasar página...
Ha llegado el momento de cagarse en todo porque evidentemente esto no tiene ni pies ni cabeza ni por supuesto una pizca de verdad.
Cuánto daño nos hace Españoles por el mundo... y cuánto daño me hace dormir tanto...
Ayns.

4 comentarios:

lugh dijo...

Disfrute de Santorini, de la manera que mas le guste.

Anónimo dijo...

Pero... Vuelves, no?

M

Sue dijo...

Puedo irme contigo?

(y hablo en serio. Puedo trabajar en lo que sea y me encantaría conocer ese lugar. Aquí no hay nada para mi).

Norma dijo...

Lugh, Madame, Sue... empiezo a pensar que este sueño recurrente es más recurrente de lo que debiera.
En realidad, Lugh, es una forma como otra cualquiera de disfrutarlo. Madame, vuelvo siempre, hasta que tal vez un día se haga realidad y entonces no se me vea el pelo. Sue, claro! Seguro que nos sentiríamos como en casa...
Besos