23 de julio de 2010

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- Anda mujer, no le des más vueltas.
- Ya, pero es que te juro que era todo tan real...
- Bueno, eso es lo que te parecía a ti. La realidad es que no pasó, ni pasará, y sobre todo  NO debería pasar.
- Gracias, tú siempre tan directa, hija déjame disfrutar un poco no?
- No. Que tú te embalas y coges y lo pones todo patas arriba por nada. Porque eso es lo que hay: NADA.
- Y si...
- Que no!, déjate de premoniciones ni cosas extrañas, que no existe, punto pelota. Por el amor de dios, deja de darle a la cabecina, que me estás agobiando a mi ya!
- Bueno, pues tal vez tengas razón... y tal vez tengas razón en eso de que me embalo... voy a ver si consigo que me devuelvan el dinero..
- ¿Qué?
- Que sí, que había hecho un par de reservas, una tontería.
- Lo tuyo es mucho...

2 comentarios:

a corderetas con mi alma dijo...

Jajajaja, me recuerda a mí en ciertas ocasiones que no quiero mencionar... ¡Esa indecisión! Jejejeje, me he partido la caja, aunque quizás no hubiera debido... ¿Y si...?

Norma dijo...

Es pa partirse la caja, Corde, lo es.
Podría llamarse "indecisión: cómo ser decidida en el momento menos oportuno"... jeje.