13 de octubre de 2010

¿Bipolar?

Qué será, será... llevo unos días de lo más ¿revuelta?. Me encuentro mal, físicamente. Lo realmente jodido es que no sé decir qué me duele, o qué no. Me encuentro mal, sin más. Tengo sensaciones muy extrañas, nudo en el estómago, falta de apetito, ganas de llorar.
Y no sé si el otoño tiene algo que ver, o las hormonas, o el influjo de los últimos acontecimientos. No lo sé. Y ojalá lo supiera, porque así, haciendo las cosas sin saber, tampoco puedo poner remedio.
Paso de la alegría desbordada al borderío más alegre. Así, sin darme cuenta. Y hago daño, sin querer. Y provoco que a mi alrededor no se entienda nada de lo que está pasando por mi cabeza. Y no puedo explicarme porque no puedo identificar nada. Nada. Es todo lo que puedo decir. ¿Que si pasa algo? No, nada. ¿Pero te duele algo? No, nada.
Nada. Nada. Nada. Nada. Nada...

6 comentarios:

Lord Palumbo dijo...

Siéntete un día de otoño.

Amaneces lloviendo. La ventolera del mediodía empuja las nubes y da paso a una tarde verde y naranja, espléndida como la de ahora, con setas blancas entre la hierba. Pero aun queda el anochecer.

Tan bipolar como tantos. Sensible como pocos. Minerva.

Norma dijo...

Vaya... un día de otoño. Sí. Eso es.

lord Palumbo dijo...

Me gusta el otoño.

A corderetas con mi alma dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
a corderetas con mi alma dijo...

Odio el otoño!

Y te entiendo Norma, porque a mí eso me ha pasado... pufff.

Ayer, mi compi decía lo mismo: Nada, no me pasa nada, hasta que... Llorera al canto.

Así que a falta de una, somos dos sensibleras en casa.

Lord Palumbo dijo...

Vaya por Zéus!! Yo no digo que sea mi estación favorita. Me gustan otras más luminosas. Pero hay ciertas cosas del otoño que sí me gustan: ir a setas, el viento, los oricios, los caldos de marisco y la sopa de cocido, los platos de cuchara, abrigarme con una manta para ver la TV, oir llover por la noche, alguna escapadita...

Me jode mucho despertarme y que sea de noche.