10 de octubre de 2010

Diezdeldiezdeldosmildiez

Lo bueno del diez es que es un número equilibrado. Ni mucho, ni poco. El ocho cojea y el 14 es, quizás, excesivo.
Lo bueno del 10 es que te permite hacer pequeñas listas en las que recoges las 10 cosas esenciales, sin quedarte a medias y sin convertirlo en algo inabarcable.
Y así, diez amigos y diez sabores. Diez lugares, diez canciones y diez amantes. Diez maneras de besar y diez aromas que funcionan como una máquina del tiempo. Diez minutos de espera y la palabra de diez letras que construyen nuestros nombres. 

3 comentarios:

A corderetas con mi alma dijo...

Sabías que estuve a punto de casarme el 10 del 10 del 2010?

Menos mal que no lo hice, porque salió un día horroroso...

Yo nací un diez y tenía ese nº en mi camiseta de basket... Pero muy pocas veces saqué un diez en clase, que quieres que te diga.

Un besín bajo la lluvia. Horror!

Sue dijo...

Yo me pasé el día en casa, escribiendo y tomando rico café, así que vale, aceptamos el 101010 como día perfecto.
Una pena que no vuelva a repetirse hasta dentro de ... 100 años? Uf.

Norma dijo...

Corde, yo nací un día 4, pero el mes (10) siempre me gustó un huevo.
Y por esta querencia al número muchas veces a lo largo de mi vida hice "coincidir" lo que fuera con esa cifra. ¿mi número favorito? el diez. Sin duda ;-)
Sue, pues me parece una manera estupendísima de pasar el día... y es cierto que hasta dentro de 100 años no se repetirá... pero el año que viene tenemos el 11 del 11 del 2011... ;-)
Besos a las dos!