11 de enero de 2011

Una droga como cualquier otra

... no es más que Nolotil-no-se-cuantos-gramos. Pero oye, me sienta de maravilla.
Vamos, que me la sopla todo. "¿Más curro"? Me la sopla. "¿Reunión por la tarde?" Me la sopla. "¿Correa de distribución?" Me la sopla. "¿Anulamos la cita?" Me la sopla. "¿Sacamos la muela?" Sácala, sácalas todas. Me la sopla.
Y hay que ver lo rápido que pasa el tiempo. Toda la mañana pa cuatro cosas, porque no doy para más. Sonrío a la pantalla y alguien que tengo cerca me mira extrañada. Me la sopla. Le saco la lengua. A tomar pol saco.
De lo mal que me encuentro me siento extrañamente bien. 
Arrrfggggg... se me cae hasta la babilla. Sigo sonriendo. Ya no me miran. Quiero llorar pero guardo la calma. Si me pongo nerviosa el nervio se va a despertar.
Y sigo. F5, F5, F5, F5...
Necesito otra dosis. Ay.

3 comentarios:

rombo dijo...

Me has dejado casi sin palabras, jjajajajajajaj.
Cúrate pronto, jaja. Me rio, pero esto es muy duro. Animo.

a corderetas con mi alma dijo...

No quiero pensar que harán en ti las drogas duras, jajajaja.

Que te sea leve y hazme un favor: Que no se te caiga nada de baba mientras lees esto. Sólo pensarlo, me da una penica...

Un besico, si es que puedo dártelo sin que me pegues una hostia, claro. A curarse!

Norma dijo...

Rombo, Corde, he dado un paso más. Ahora me lo he bebido.
Miedo me da.