17 de enero de 2011

Ya no me sirve el vestido (XIII)

Yo sabía que no me iba a quedar mucho tiempo. Por eso no te dije nada.
- "Es mejor así" - pensaba mientras sacaba mi maleta del armario. 
Vuelta a empezar. 
La abrí con cariño y limpié sus esquinas. Había hecho una lista. Yo soy mucho de hacer listas que luego ignoro. Pero las hago. Una y otra vez: 1, 2, 3, 4, 5...
Neceser, ropa interior. Perfume y ropa cómoda. Poca, mucho menos de la que debiera, pero total. Además me dirijo a un lugar cálido.
Dos fotos, las de siempre y el vestido de seda. Nunca se sabe. También una libreta. Lápices de colores y sobres perfumados. Dinerito y chicles. Últimamente me duelen mucho los oídos en los aviones. Pasaporte y tarjetas de crédito.
Cerré la puerta con pena aun sabiendo que no la voy a echar de menos. Pero siempre me pasa. Tal vez sea el pánico atroz a meter la pata. A arrepentirme exactamente dos minutos después de que ese avión se separe del suelo. Tengo cosquillas en el estómago. Estoy nerviosa, vamos.
Al abrir la puerta del portal tuve que taparme los ojos con las manos. Hacía tanto sol que bien podría estar en la otra punta del mundo. Aquí nunca hace sol.
Y cuando mis ojos se acostumbraron a tanta claridad los cerré de nuevo, una, dos, tres veces. Tal vez me estuviese provocando una extraña reacción mi pastilla para el mareo.
Pero no.
No había reacción, no había nada en realidad.
Solo él, que con gesto serio y las manos metidas en los bolsillos me decía: "hay que ver, lo que tardas en hacer una maleta, caray".
Entonces...

11 comentarios:

Sue dijo...

A mi viajar en avión siempre me produce cosquillas en el estómago...

Norma dijo...

Buf Sue, a mi también!!

rombo dijo...

Odio los aviones...
Este relato del "vestido" tiene su cosa...

Norma Desmond dijo...

Y tanto que tiene su cosa Rombo. Si yo te contase...
Yo solo rezo en los aviones. Vaya por dios...

a corderetas con mi alma dijo...

Jur, jur... A veces me siento perdida con este relato. De repente creo ver la luz esa que te deja ciega y ... otra vez me sumo en la oscuridad.

Ha vuelto? Nunca se fue? Volvió a hablar con esa chica pelirroja? De verdad no le sirve el vestido o es que cree que le queda mal? Tengo tantas preguntas...

Un besazo.

PD: Yo odio viajar en avión, pero lo asumo. Mis oídos parece que vayan a explotar... Sigo viajando para no perderme parte de mi vida.

Norma Desmond dijo...

"Me fui, escapé esperando que él me siguiese. Dejé todo, me puse un vestido de seda y sólo recibí un telegrama. Al día siguiente decidí quedarme, alquilé un apartamento y compraba flores. Trabajaba. No mucho, pero estaba bien pagado. Conocí a la chica que canta y llora y nos hicimos amigas. Después me marché de allí. Nueva Delhi, Kampala, Sifnos. Regresé. Tiré mi coche por un barranco y lloré. Ahora intento empezar de nuevo pero no lo consigo. probablemente me marche otra vez. Tal vez mañana"
En este punto estamos Corde. Esta chica lo tiene muy crudo... ;-)

rombo dijo...

Uaaaaauuuuu...

a corderetas con mi alma dijo...

Norma, si yo me lo he leído todo de nuevo...
Pero es que... la veo tan indecisa y perdida, tan "buscando un sitio que no encuentra" que la veo desolada. Tal vez tenga que reflexionar un poco más...
No sé, estoy muy intrigada.
Lo mejor de todo es que encontró una amiga por el camino, eso está claro.
Lo peor? Que ya no le quepa el vestido. O igual es que es éso lo mejor...

Bs.

Norma dijo...

Corde, ESTÁ indecisa y PERDIDA, y por lo tanto desolada.
La amiga que encontró en el camino lo será para toda la vida... y en el vestido empieza a caber otra vez... poco a poco se está poniendo estupenda ;-)

Sweet Audrey dijo...

Sólo le falta a pasar por mi entrada de hoy para coger otro poquito más de FUERZA.

Con eso y un bizcocho, avión, maletas y a vivir...

Cagueta... (Tú no, Norma, se lo decía a ELLA)

:)

Norma dijo...

Sweet, sí. Es un poco (mucho) cagueta... voy a tu casa a coger fuerzas.