28 de abril de 2011

Crónicas de una superheroína IV

Nadie me había avisado, todo esto viene sin manual de instrucciones maldita sea. 
Me había confiado y acostumbrado poco a poco a la nueva situación. Manejo mi capa con asombrosa maestría, como si hubiese nacido con ella. Como pan con nocilla casi a diario, sé que no me sienta mal y como ahora hago tanto ejercicio no hay problema, lo que como lo quemo. Y la lectura de mentes ya no tiene secretos para mi.
Sin embargo ocurrieron dos importantes acontecimientos en mi vida que vuelven a ponerlo todo patas arriba, soy una novata, tengo que dedicarle más tiempo y estudiar todos los movimientos. Me queda mucho por aprender y descubrir.
El caso es que me dejé embaucar sin darme cuenta de que realmente "eso" era lo que me debilitaba. Escuché palabras bonitas y promesas, planes, cumplidos y piropos... y bajé la guardia. Después, y como consecuencia inmediata me di el batacazo... y entonces comprobé cómo mis ataques de ira se multiplicaban por 1000. Mis enfados ya no son como los de otras veces, ni como los tuyos. Mis enfados comienzan por una tontería que hace saltar la chispa y... quién sabe dónde pueden acabar o a quién pueden salpicar...
Ahí estoy..
La parte buena es que junto a estos (nada relajantes) descubrimientos sigo como mi evolución como superheroína y ahora resulta que veo a través de las paredes.
Pero esto os lo cuento otro día.

6 comentarios:

rombo dijo...

Jamás, jamás, jamás, jamás... hay que bajar la guardia. Aunque seas superheroína..
Beso.

Norma Desmond dijo...

Ya veo ya... no se puede bajar la guardia.
Y ya verás qué movida lo de ver a través de las paredes...
Bs

Marta dijo...

Y cuando consigas ver a través de los necios y que no te afecten, ya va a ser la hostia!!!!

M

Norma Desmond dijo...

Pues sí!!
Besos, M.

Sue dijo...

Pero puedes esperar en el portal a aquel que te hirió o engañó de mala manera y darle un buen par de hostias invisibles. ¿Que no?

Yo lo haría.

Je,je.

Me encantan estas crónicas!

Un beso.

Norma Desmond dijo...

Sue, es una opción. Aunque no sé si las hostias invisibles serán muy efectivas llegados a este punto...
De momento voy a beber para olvidar...
Besos