19 de abril de 2011

Desagradecidos

El amor hay que ganárselo.
Como el respeto, como el sueldo.
El cariño también.
Y es estúpido pensar que el cariño, y el amor (que van en realidad muy juntinos) no tienen límites.
Un día, de repente
van y se marchan con el primero que pasa.

7 comentarios:

rombo dijo...

Bahhh, no te preocupes...suele volver y mejorado..
Beso.

Norma dijo...

Bahhh... que no vuelvan... jajaja. Hoy estoy pasota será "elsíndromerenault" jajaja.
Besín

rombo dijo...

jajajajajajja

Anónimo dijo...

Claro que sí, Norma, el amor hay que ganárselo y, sobre todo, cuidarlo. Pero también es verdad que no es una obligación (ya tenemos bastantes), así que el que quiera irse, que se vaya.
En realidad todo debería ser mucho más natural de lo que en realidad suele ser...
Lo complicamos. ¡Y de qué manera!

Yo antes me complicaba mucho.

Besos y palante.

(no sé si preguntar qué es eso del síndrome renault..)

De anónima nada, soy SUE.

Norma dijo...

Pues eso digo yo Sue, el que quiera irse que se vaya.
Sindromerenault: tengo el coche en el taller. Mecagoentoloquesemeneavayasablazoquemevanadar.
Besos

Sue dijo...

Vaya, te acompaño en el sentimiento.

A mi el otro día me dejó tirada el bus, bueno, a mi y a otras veinte personas. Nos hicieron bajarnos en medio de la Castellana y subirnos a otro a eso de las 7.45 de la mañana. Todo muy emocionante.

En fin, ¿porqué siemrpe acabo hablando de mi y contando anécdotas chorras?

Que no sea nada lo del coche, Norma.

Norma dijo...

Bueno, previo pago pude sacar mi coche del taller con un inquietante diagnóstico: no tienen ni idea de lo que le pasa, eso sí, me cambiaron un par de piezas por si acaso...
Sue, muchas gracias. Ah! y me encanta que me cuentes cosas!!
Besos