29 de julio de 2011

"Ahora es demasiado tarde..."

"No sé en qué momento empezó a meter la pata. Tal vez el inicio fue algo tan sutil como descuidar a aquellas personas que tenía cerca, sus amigos, sus amigas.
Se había acostumbrado a que todos fuésemos pequeños satélites alrededor. Y así, bajo el influjo de su atracción (innegable, por otra parte) disculpábamos sus desplantes y sus silencios. 
Pero poco a poco fuimos aumentando la distancia y haciéndonos inmunes a los malos tragos y los malos momentos que nos hizo pasar. Y aprendimos a olvidar.
Pasamos por muchas fases: dolor, cabreo, lástima... para acabar (como no podía ser de otra manera) en una cruel indiferencia que, hay que ver cómo son las cosas, tardó mucho tiempo en apreciar. 
Dejó de estar pendiente de su ombligo y cuando miró alrededor ya no estábamos. Ya era tarde y habíamos comenzado una nueva vida lejos. Una nueva vida de la que ya no formaba parte, en la que ya no podía participar de ninguna manera.
Justicia divina lo llaman algunos."

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto que nos cuentas de una forma tan bonita no es más que la vida, querida amiga...
Besos
L.

Norma dijo...

Lo sé, L. Yo me siento muy identificada con las dos partes. La que recibe y la que pasa...

Eleanor Rigby dijo...

Me sorprende que te veas reflejada en las dos partes... tú no eres así.
Bs

Norma dijo...

Eleanor, insisto. Yo me veo en las dos partes.
Besos

Tracy dijo...

Pues... fíjate que a mí me da pena.

rombo dijo...

Interesante pensamiento... Hagamos que eso no pase...
Beso.

theeleb dijo...

La indiferencia mutila la amistad, yo creo que todos alguna vez recibimos y pasamos ... lo importante como dicen por aquí es hacer que no pase ... ¿cómo? ... bfff eso es harina de otro costal.

Me encanta tu blog ;)

Norma dijo...

Tracy, a mi también...

Rombo, eso es lo difícil...

Theeleb, hola, bienvenido, gracias!! Estás en tu casa ;-)

Besinos

TORO SALVAJE dijo...

Lo peor es que algo parecido le sucede a todo el mundo.

Aunque sea por diferentes motivos.

Besos.

Norma dijo...

Pues sí Toro, y aquí no vale el "mal de muchos..."

Besos

Sue dijo...

Hay una cosa a la que no logro acostumbrarme, aunque sea ley de vida y como tal yo haya aprendido a practicarla. Me refiero a esa indiferencia de la que hablas en este post entrecomillado que sigue a los momentos de intimidad más intensos. Eso de no saber ya nada de alguien con quien compartiste tantas cosas buenas (y malas), tantas emociones y sentimientos, tantas mariposas en el estómago.
El tiempo lo cura todo, vale, pero a esa indiferencia no logro acostumbrarme del todo. Es tan inexplicable y severa a veces...

Un beso Norma.

Norma dijo...

Sue, lo entiendo perfectamente y lo comparto. Inexplicable y severa... eso es.
Exactamente eso.
Besos, besos