1 de agosto de 2011

Crónicas de una superheroína V

Lo de ver a través de las paredes tiene su punto, pero no os preocupéis, no me he vuelto una superheroína fisgona. Bueno, tal vez un poco.
He pasado muy buenos ratos observando a mi madre mientras acariciaba las camisas de mi padre antes de colgarlas en las perchas. Y a él, a mi padre, colgar un cuadro en la pared como tantas veces. También a mi hermana, mientras dormía a mi sobrino en brazos, y a mi hermano tocar una guitarra imaginaria.
A mi amiga, mi querida amiga, llorar sin consuelo mientras rompía sus fotos, y a mi otra amiga bailando desmelenada y descalza en el salón de su casa.
Vi después a un amigo esconder bajo la cama una caja llena de recuerdos, y a otro amigo acariciar la barriga de su mujer embarazada mientras ella dormía.
Al final, también le vi a él recoger mi vestido,
oler mi perfume,
acariciar las sábanas,
y sonreir.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué superheroína más tierna...
L.

noe dijo...

Me gusta tu superheroína atrapadora de momentos.

Norma dijo...

L, ¿tu crees? cuando tiene luchar con los malos es implacable!

Noe, me gusta que te guste. "Atrapadora de momentos"... qué guay!

Besos

rombo dijo...

Son momentos de bonito relax en la dura vida de una Superheroína...

Norma dijo...

Sí Rombo, algo bueno tenía que tener, jajaja!!
Besos