11 de agosto de 2011

Síndrome de abstinencia

Soy animal de costumbres. Me gusta establecer pequeños rituales, elaborar mis propias tradiciones. Pensar en las cosas, los olores, los sonidos, las personas que forman parte de esos pequeños momentos, imaginarlos y luego disfrutarlos en vivo.
También me gusta hacer cosas nuevas, pero no improvisar. Improviso fatal, me pongo nerviosa, aturdida, no pienso con claridad, digo tonterías, lo que no quiero decir, hago lo que no quiero hacer.
Por eso me ponen especialmente nerviosa las cosas y las personas que aparecen así como de la nada, sin previo aviso, te ponen patas arriba, son intensas, muy intensas... y de repente al día siguiente desaparecen como si tal cosa.
Porque me quedo ahí, como una estúpida con su estúpido síndrome de abstinencia.

15 comentarios:

Tracy dijo...

La intensidad en las personas, cuando es de una forma tan inesperada, suele desaparecer de la misma forma en que aparecey lo mejor es pensar que fue bonito mientras duró.

Norma dijo...

Puede ser Tracy, puede ser.
Pero cuesta tanto...

Lord Palumbo dijo...

Tienes razón. Ese tipo de conductas desconciertan a cualquiera. Sin embargo pienso que si hablamos de los contactos en la red (igual me equivoco, sorry) internet no es el vehículo más adecuado para medir la "intensidad" de las personas. En internet, todo puede ser falso, engañoso, ambiguo,... ¿quién soy yo en realidad?
Se pierde uno tantos olores, sonidos y sabores limitándose a internet que ese síndrome de abstinencia tampoco puede ser muy completo.

Salud

Norma dijo...

Hablamos de muchas cosas Palumbo, hablamos de contactos independientemente de cual sea el medio, hablamos de la facilidad con que uno puede hacer señales de humo sin medir las consecuencias, hablamos de la torpeza del receptor al "engancharse" en cierta manera a algunas señales, hablamos de regalar manzanas y que luego estén pochas, hablamos de un juego estúpido para gatos, hablamos, hablamos, hablamos...
Lo peor de todo es que hablamos de "sentir".
Y es una mierda.

Lord Palumbo dijo...

Hablamos de sentir. Bien. Ahora, a través de este medio, de este teclado, de este blog: ¿estoy riendo o estoy llorando?.
El medio es el principio y el fin.

(Como siempre con respeto y agradecimiento de poder entrar en este blog).

Norma dijo...

Te estás riendo.
Seguro

Anónimo dijo...

Norma, te invito a un gintonic hoy.
L.

Norma dijo...

Gracias L. hoy ya quedé, pero espero verte pronto.
Besos

Lord Palumbo dijo...

En todo caso será LOL.

noe dijo...

Es muy difícil tomar la medida exacta de nuestras emociones, ¿en qué punto debemos dejar de ilusionarnos? ¿cuánta intensidad debemos dar en ese abrazo o en la respuesta a ese email, por ejemplo?
¿cómo se evita ese síndrome de abstinencia cuando esa persona ya no está de la misma manera que antes?
Imagino que como dice Tracy hay que aprender a vivir y sentir en el "momento" y después dejarlo pasar.
El secreto tal vez está en no aferrarse demasiado a nada, porque lamentablemente todo pasa.

Norma dijo...

Noe, planteamiento impecable... pero que el secreto sea no aferrarse demasiado a nada no consuela. No.
¿Cómo se hace? ¿Cómo se mide la intensidad? ¿Cómo se puede evitar ese síndrome?...
Buf...

Muchos besos!!

Anónimo dijo...

Jajaja
Pues yo, con el tiempo, he aprendido a disfrutar de esas personas que te dejan "patas arriba" y luego se van (a esconderse a su agujero, o a poner de patas arriba a otra persona). Pienso que le dan chispa a la vida.
De hecho, fíjate, estoy aprendiendo a ser así, pero me cuesta porque yo también soy más de pensar las cosas.
Pero hay cosas que es mejor que no se piensen demasiado. Hay que cosas que, simplemente, se viven.

Es una jodienda, vale, porque a veces se ponen en juego emociones y sentimientos pero ¿no crees que sino la vida sería muy aburrida?

Disfruta y tómate un gintonic reina!

BESOS.

SUE.

Norma dijo...

Pues mira Sue, es otra forma de plantearlo... ;-)

Besinos

rombo dijo...

Bufff, tía, qué bien lo cuentas. La de veces que he pensado yo esto, pero nunca me salían las palabras para soltarlo...
Bravo por ti, como literata, a pesar que lo que que dices no es para decir bravo..
Beso .

Norma dijo...

Rombo, esto enlaza un poco con lo de escupir palabras para no envenenarse si (accidentalmente) te muerdes la lengua.
Beso!