26 de septiembre de 2011

Mi infancia son recuerdos...

No pudo mentir aquella tarde, cuando alguien le preguntó sobre sus recuerdos más intensos.
"Verás, mis recuerdos más intensos son en realidad pedazos de cosas que nunca sucedieron. Sí, lo sé. Es difícil de comprender pero así es. 
Recuerdo con total claridad aquella habitación blanca, con cortinas que ondean al viento, y él respirando tranquilo a mi lado. También aquella escapada en invierno, paseando por bosques cubiertos con gorros de lana, soplándonos las manos y abrazando las tazas de caldo caliente.
O aquella ocasión en la que de manera inocente me fui a comer a su casa. Sin intenciones, solo pasar el rato. Y acabamos enredados entre las sábanas preguntándonos después qué habíamos hecho. O aquella tarde en la que tomé un café con ella, ya sabes, la compañera de estudios a la que apenas reconozco hoy en día... sí hombre, la que ahora es una señorona de ciudad, con pasta, hijos y se supone que una buena posición... pues esa tarde en la que quedamos para tomar ese café, y comenzó su discurso propio de "Sexo en NY" y yo la dejé hablar hasta que se me hinchó la vena... y entonces estallé, y le lancé por encima el vaso de agua mientras (por fin!) le decía que no la soportaba, que yo no tenía nada que ver con ella, que quién coño se creía para darme consejos... recuerdo todas esas cosas que nunca sucedieron con mucho cariño.
Desde hace tres años me dan medicación a diario. Han conseguido borrar muchas cosas, muchas... sin embargo..."

10 comentarios:

Tracy dijo...

Preciosa esa frase de pque los recuerdos son como trozos de cosas que no sucedieron, pero ala vez.. que triste...

Norma dijo...

Esos recuerdos son pequeños tesoros Tracy...
Pero sí, es un poco triste.
Bs

rombo dijo...

Te veo inspirada hoy... Me gusta, como literatura eh. No si son cosas tristes claro...

A corderetas con mi alma dijo...

Mmm, interesante!

Me gusta mucho en qué te basa y cómo acabas. Si fuera por pastillas, hace años que yo me habría inventado eso y mucho más. Pero hay gente que ni con pastillas. oye.

Es triste, es amargo y a la vez evocador. ¡Vaya magnífica dualidad!

Un abrazo grande y muchos besos, como nos dimos aquél día tomando un café frente al mar...

Norma dijo...

Rombo, a mi me gusta como realidad... tristes, pero míos.
Beso

Norma dijo...

Corde, una magnífica dualidad, sí. Qué bien lo pasamos aquella tarde frente al mar... lo recuerdo como si hubiese sido ayer mismo.

Beso

Anónimo dijo...

"Tu infancia son [NO] recuerdos"
L.

Norma dijo...

L. siempre tan ocurrente. Exacto, mi infancia son [NO] recuerdos o mi infancia [NO] son recuerdos.

Te beso.

noe dijo...

A veces pasa eso que tan bien relatas. Pasan los años y recuerdas cosas que de tanto pensadas (o soñadas)parecen un recuerdo más (y sin necesidad de medicación )
Bss

Norma dijo...

Noe, a veces hasta es difícil distinguir los que fueron reales y los que no...
Beso