Todos los días salgo a dar un paseo. Aprovecho el último rato de sol antes de anochecer, ahora que todavía no hace demasiado calor...
Salgo del portal y saludo a la chica que canta y llora, que está en su balcón fumando un cigarro o bebiéndose un té. O todo a la vez. Le digo adiós con la mano y echo a andar. Llego hasta la esquina de la calle y cruzo el pequeño puente. Y entonces le veo allí, como siempre, como todos los días sentado en el banco. Me mira, siempre me mira. Yo también le miro sin dejar de caminar. Y giramos nuestras cabezas para no dejar de hacerlo hasta que se hace imposible seguir caminando, entonces bajo la cabeza y miro al suelo. Veo mis botas. Son 15 segundos al día de intensidad. Suficientes. Jamás hemos hablado, no sé su nombre y supongo que tampoco él conoce el mío, pero todas las tardes nos buscamos para mirarnos. Solo para mirarnos.
Continuo mi paseo con una sonrisa estúpida en la cara... tarareo... You're just to good to be true...


11 comentarios:
Hay miradas que.....matan? Preciosa canción.
Un saludo
Caray, pues no lo había pensado... a lo mejor estamos muriendo un poquito cada día...
Bs, Jota.
Yo también te miro. Todos los días.
Pero tú a mi no.
Esos 15 segundos de intensidad te dan vida (contrariamente a lo qué dice Jota, jajaja).
Me encanta tu saga de "Ya no me sirve el vestido". Das un poco de ti, y haces que este sitio sea imprescindible para mi.
Beso, Norma.
Que rutina tan imantada de ojos.
Es bonita.
¡Qué intriga!
Rombo, otra forma de verlo, claro.
Toro, "imantada de ojos", qué chulo!
Tracy, ;-)
Besu
qué bonito!
Tina, ;-)
La magia de lo desconocido. De las posibles posibilidades que ofrece una mirada... Muy bonito Norma, me gustó mucho.
Noe, muchas gracias. A veces no hace falta decirse nada...
Beso
Publicar un comentario en la entrada