30 de enero de 2012

Enero. Cuesta.

La mujer-cactus está un poco cansada de todo. Tan cansada que se cansa incluso de su propio cansancio.
Como no tiene problemas de persona mayor se alimenta de problemas-estupidez que, a la larga, huelen peor que los problemas de verdad.
Últimamente tiene sueños recurrentes. Algunos fantásticos, picantones y todo... pero hay otros que le recuerdan una y otra vez que hay cosas que no resolvió*, cosas que no sabe manejar y que, a la vista está, la perseguirán por los siglos de los siglos. Entonces se imagina de más mayor, casi una viejita, despertándose con la misma agitación que estos días. Y le parece que no queda nada bien. Que incluso ahora ya no le queda nada bien.
Se pregunta entonces por qué no es capaz de deshacer esas relaciones enfermizas que le afectan hasta la boca del estómago, y que se convierten en obsesivas incluso. "Pues por eso mismo, joder. Porque son enfermizas y enganchan". Ya, pero esa excusa no sirve. Si las cosas son claras, si se ven claras, entonces qué pasa? eres imbécil? hay que estar todo el día avisándote como al niño que juega con la pelota? 
También se da cuenta de que no es capaz de llamar a las cosas por su nombre. Y a veces no queda más remedio, aunque duela. 
La mujer-cactus se siente mal. Ve toda la porquería que se ha echado encima pero no sabe cómo sacudirse. Entonces se visualiza como realmente le gustaría ser. Ve una cara serena que no tiene, una mirada tranquila que ha perdido, una leve sonrisa que no es capaz de esbozar... y se imagina soplando una taza de café caliente con un cigarro y mirando al mar con una manta sobre los hombros. "Eso puedo hacerlo" 
Esta tarde. 
Allá voy.


(*Mujer-cactus reconoce también que hay otras que sí ha conseguido normalizar, o al menos están en proceso. Pero ya sabéis, en días de lamentos y autocompasión, los logros, las victorias y las partes bonitas no tienen ningún valor).

10 comentarios:

Tracy dijo...

Para estoncuesta Enero, Febrero y cualquier mes del año.

Norma dijo...

Si Tracy, en realidad da igual el mes...
Bs

Anónimo dijo...

¿Te vas a ver el mar? Llámame y me voy contigo ;-)

L.

TORO SALVAJE dijo...

Cada vez más pinchos, cada vez menos pétalos.
Para la mujer-cactus y para todos.

Norma dijo...

L. No Fui, trabajo de ultimísima hora. A ver si consigo un día de esta semana.
Toro, mal de muchos... pero no consuela.

Besos

jota dijo...

Es difícil dominarse cuando se está en modo persona-cactus. Normalmente las espinas suelen caerse solas sin motivo aparente.

Y si vas a ver el mar (estos días con una mantita) hay un lugar con un monumento dedicado a la madre del emigrante que es de lo más recomendable.

Un saludo

noe dijo...

Al menos sigue visualizando lo que quiere ser, tal vez anhela la suavidad de una flor. Yo creo que nunca es tardes si uno sigue respirando, salgan más o menos pinchos, lo importante es seguir soñando, ¿no?
Y siempre llega un momento en que esas relaciones enfermizas acaban por aburrir.(Eso si, que procure no sustituirlas por otras peores :-)

Norma dijo...

Jota, la lloca del rinconín. Lo sé.
Noe, todavía hay esperanza...

Besos

Sue dijo...

Jorge Drexler, ese hombre, dice que se aburre de sí mismo muy amenudo y que por ello está en constante búsqueda. En búsqueda constante. Nuevas formas de mirar el mundo, nuevas formas de expandir la cultura, nuevas formas de expresión, nuevas formas de mirar y de mirar-se, nuevas formas de caminar...

Salir de uno mismo de vez en cuando viene muy bien.

Es un consejo de Jorge Drexler secundado por mi.

Besos NOrma.

Norma dijo...

... y es un consejo fantástico!
Gracias Sue, y gracias Jorge, claro ;-)
Un besazo