17 de septiembre de 2012

Segunda semana

Y después... qué hay después que pueda merecer la pena... si cada vez resulta más complicado compaginarlo todo, y hacer que dos, tres, cuatro, mil mundos imaginarios convivan en uno solo.
También el real, absorbiéndolo todo, aunque a veces se queda en tercera fila, para dejar a cualquiera de los otros dar un paso al frente... y vivir algo que no es ni tan siquiera cercano a lo real...
Seguir dejando pasar años, porque son años ya, para llegar a quién sabe dónde, quién sabe cuándo y quién sabe con quién... 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Al menos tú tienes dos, tres, cuatro, mil mundos imaginarios... otros ni eso.

Tracy dijo...

Nuestra vida y nuestro destino es una gran incógnita.

Norma dijo...

Anónimo... pues imagínate el lío mental...

Tracy, cierto es. Tal vez sea entonces mejor no hacer balances de lo que ha sido hasta ahora, no?