22 de octubre de 2012

Sacrilegio

Me gustas cuando callas, porque estás... como siempre.
Igual de lejano, ausente, y perdido.
Y me oyes (desde lejos, claro),
y tu voz me ahoga.
Parece que los sueños se nos hubieran volado
y que ya, ni los besos, nos cierran la boca.

11 comentarios:

Tracy dijo...

Esos momentos en los que el silencio se hace ensordecedor.

Anónimo dijo...

Jur!!!!!

Me recuerda mucho a mi vida actual... Demasiado.


Corde

Sue dijo...

El amor es así.

Besos.

eva dijo...

Muy bueno tu sacrilegio, aunque los sentimientos no lo sean tanto.

Norma dijo...

Tracy... y bendito silencio a veces...

Corde, si es que...

Sue, así es, es así ;-)

Eva... ay los sentimientos... lo tranquila que debe vivir una piedra...


Besos

TORO SALVAJE dijo...

Me gusta más que el original.
El original nunca acabé de entenderlo pero como todo el mundo dice que es una genialidad... pues me callo.

Besos.

Norma dijo...

Un beso Toro, ;-)

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que no te gusta, pero, por lo demás chapeau, princesa :-)

M

Norma dijo...

;-))
Un besazo, M.

TORO SALVAJE dijo...

:)

Siiiiiii, no me acordaba.

Qué bueno...

Besos.

Miss Lund dijo...

;)
Besos Toro!