7 de noviembre de 2012

Levantémonos tarde, como domingo

(...)
Y luego levantémonos más tarde,
como domingo. Que la mañana plena
se nos vaya en hacer otra vez el amor,
pero mejor: de otra manera
que la noche no puede imaginarse,
mientras el cuarto se nos puebla
de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,
y de historia serena.
(...)
La vida no es un sueño, tú ya sabes
que tenemos tendencia a olvidarlo.
Pero un poco de sueño, no más, un si es no es
por esta vez, callándonos
el resto de la historia, y un instante
-mientras que tú y yo nos deseamos
feliz y larga vida en común-, estoy seguro
que no puede hacer daño.

Gil de Biedma

4 comentarios:

Tracy dijo...

¿Daño?, estoy segura que para nada.

TORO SALVAJE dijo...

Desconocía el poema.
Me gusta.

Besos.

Sue dijo...

Seguro que no hace daño.

Jo.

Besos.

Y gracias por la música.

Norma dijo...

Tracy, bien!
Toro, es un trocito. Gil de Biedma siempre cura.
Sue, el otoño está siendo duro. Lo dicen los poemas y las canciones... ¿te das cuenta?

Besos