11 de enero de 2013

Escribir, ahora

"La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo, no es cierto, no hubo nadie. Ya he escrito, más o menos, la historia de una reducida parte de mi juventud, en fin, quiero decir que la he dejado entrever, me refiero precisamente a ésta, la de la travesía del río. Con anterioridad, he hablado de los períodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos, ciertos sucesos. 
Empecé a escribir en un medio que predisponía exageradamente al pudor. Escribir para ellos aún era un acto moral. Escribir, ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada. A veces sé eso: que desde el momento en que no es, cada vez, confundiendo las cosas en una sola incalificable por esencia, escribir no es más que publicidad. Pero por lo general no opino, sé que todos los campos están abiertos, que no surgirá ningún obstáculo, que lo escrito ya no sabrá dónde meterse para esconderse, hacerse, leerse, que su inconveniencia fundamental ya no será respetada..."
El amante, Marguerite Duras

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya libro... he vuelto a leerlo a finales de año... todos los años cae.

TORO SALVAJE dijo...

No lo he leído.
Estos párrafos son interesantes.

Besos.

Norma dijo...

Anónimo, algo parecido hice yo durante un montón de tiempo. Todos los años leía "El gran Gatsby"... ahora hace tiempo que no lo leo, tal vez sea este el año de volver a las buenas costumbres...

Toro, a mi me encantó... ;)

Besos